Había una vez un joven que vivía en nuestro
vecindario llamado Jimmy, que fue acogido por ser un chico seguro y
divertido; pero su boca frecuentemente lo solía meter en varios
problemas, y nunca aprendía la lección. Cuando la gente
le preguntaba por su conducta y sus bromas, él siempre sonreía, y
decía, “La honestidad es la mejor política, al menos ellos no me ocultan
nada mí, ni yo les oculto nada a ellos”.
Un día, uno de los chicos
que se enfadaba constantemente por las bromas pesadas de Jimmy reunió a
un grupo de amigos suyos a los que tampoco les agradaba Jimmy, y lo
acorralaron en el laboratorio de ciencias.
Brett, el cabecilla del
grupo, le dijo mientras lo miraba con su cara amenazadora: “Tu boca te
metió en esto… recuérdalo”. Cogió un bote de ácido sulfúrico de un
estante del laboratorio y se lo arrojó en la cara. Se le quedaron viendo
mientras Jimmy gritaba de dolor y el ácido derretía lentamente su cara,
antes de mofarse de él y salir corriendo fingiendo estar alarmados y
buscando ayuda.
Cuando la ambulancia llegó y atendieron a Jimmy, el
director preguntó al resto de los adolescentes si sabían lo que pasó.
Brett explicó que pasaron por el salón y vieron a Jimmy merodear por la
sala del laboratorio, y que, para el momento en que entraron, ya estaba
en ese estado. Los otros miembros del grupo se unieron y respaldaron a
Brett con otros datos falsos; Jimmy trató de protestar, pero su terrible
agonía lo mantuvo callado. El director asintió y dijo que iba a hablar
con ellos después de que escuchase la versión de Jimmy, una vez que le
dieran de alta.
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viernes, 3 de enero de 2014
sábado, 27 de abril de 2013
El cuadro
Debo decir que no pude continuar luego con mi vida, muy as mi pesar, después de esto estos fantasmas me persiguen hasta hoy, el poder del terror y la desesperación fue gigante, pudo vencer al olvido.
Alguna persona más sosegada podría soportarse a si misma luego de esto, la vida continuaría con una simple carga sobre sus hombros, pero ese no es el caso.
Además, puedo asegurar que no estoy loco, al menos no falto de razón, pues podrán ver mi tranquilidad al relatar estos hechos, seré lo más breve y conciso posible, así los hechos podrán ser bien interpretados, pero de todas maneras no callaré mis propios pensamientos y opiniones pues quiero que vean los sucesos a través de mis ojos y mi punto de vista. No quiero que me crean un loco y un aberrado que solo comete lo que un impulso le manda, yo no soy asi, utilizo mucho mi cerebro en su totalidad y el terror no me sorprende muy seguidamente.
Pero en este caso el terror me derribó y me destruyó, me ataco por la espalda con sus garras puramente construidas con la sangre que cayó en ellas, sangre de los hombres excitables y estúpidos, como fui yo en ese caso. De todas maneras logre librarme de esas garras y en ellas no yace ni una gota de mi sangre, aunque si de personas de mi entorno que fueron irracionalmente apegadas a mi ser en mis peores momentos, se que yo no hubiera hecho lo mismo en otro caso, no soy una persona muy compasiva y no lo seria de un día para otro, aunque disfruto ahora la compañía de otras personas que antes me irritaba, tal vez me apetece ahora por su falta.
viernes, 26 de abril de 2013
Un muerto en el portamaletas
Transitaba por la ruta que me llevaría a la de mis , a los cuáles no veía desde hacía un largo tiempo. Era la vez que iba por este camino y me pareció bueno, pues había pocos y podía ir ligero. El único inconveniente era que las estaciones de servicios estaban muy alejadas unas de otras, y un problema con el vehículo me significarían muchas horas de espera.
Parecía una tarde que iba a ser soleada, sin embargo y sin previo aviso, comenzó a llover y un gran viento se levantó. Era tan fuerte que lograba mover el auto hacia un costado; incluso hasta tenía miedo de que me hiciera chocar con otro vehículo que viniera del lado contrario. También hacía agitar las hojas de los árboles de tal manera que me mareaban y lograban desconcertarme.
Pasaron los minutos; la lluvia se hizo más fuerte y ya no podía ver los letreros que pasaban a los costados. El se me hacía cada vez más dificultoso e incluso el volante se me escapaba de las manos, como si el viento mismo condujera el auto hacia mi destino.
El caer de las gotas de lluvia sobre el auto era tan intenso que no me dejaban escuchar ni siquiera el motor, entonces encendí la radio. Oí en las noticias que los vientos superaban los ciento veinte kilómetros por hora y por esto, decidí disminuir la . Creía que yendo más lento no tendría ningún problema conduciendo, pero me equivoqué. De repente un golpe seco se sintió sobre el parabrisas y un alarido retumbó, pero fue acallado rápidamente por la lluvia. El miedo me invadió, pues había atropellado a alguien. Frené y detuve el motor. Me quedé inmóvil en el auto; me pareció que pasaron unos minutos y miré hacia el parabrisas: había sangre, pero ninguna marca de un golpe…
jueves, 25 de abril de 2013
El martillo y los clavos
Nadia se levantaba todos los dias, puntual a las 8, para leer el periodico. La villa era tranquila y no pasaban muchas cosas por ahi. Pero Nadia ya llevaba algunos dias leyendo sobre extraños asesinatos rondando el lugarcito ese.
- ¡Hey Rob! Buenos días!
-¡Muy Buenos dias, vecina!
Robbie, o Rob para las amistades, era el vecino de enfrente, un tipo animoso y reservado.
- ¡Vas a tener que cuidarte del asesino, Nadia! – Le decia Rob entre sonrisas.
- Asi parece, jajaja…
Nadia entro y empezo a leer la noticia junto a una taza de café.
“Otras dos victimas han caido en las garras de ‘El Martillero’. Se tratan de una Madre y su Hija, las cuales fueron encontradas clavadas a sus camas en varias partes de su cuerpo. Se presume que las victimas murieron desangradas, no sin antes sufrir una agonica falla multiorganica, debido a las heridas producidas por los clavos…”
Nadia, horrorizada, cerro el periodico y se sento en el sofa.¿Como era posible que hubieran mentes tan perversas…?
miércoles, 17 de abril de 2013
El paseo
Una mañana cansados de la rutina unos amigos mi novia y yo planeamos un viaje para conocer un pequeño pueblo famoso por sus amplias zonas de exploración y relajación llamado “El Sendero Purificador” , así que pedimos informes nos registramos en su hotel y planeamos el viaje.
Días después nos reunimos en mi casa en la madrugada (como habíamos acordado) para salir de viaje, asi que partimos.
Al principio todo marchaba bien tomábamos turnos para manejar, parábamos en estaciones de servicio para comprar botanas, era demasiado agradable realmente me sentía bien, todo marchaba de acuerdo al plan…. no sabía que el viaje no terminaría de la misma forma
Nos estábamos acercando a nuestro destino, era una zona boscosa muy fría y había un densa neblina pero nuestro ánimo no decayó, así que seguimos jugando bromas y planeando nuestras actividades estando ya dentro del hotel, seguimos el camino de neblina por horas, al principio pensábamos que íbamos en la dirección correcto pero al paso del tiempo nuestras preocupaciones empezaron a aumentar, intentamos tranquilizar a las mujeres que iban con nosotros, estaban desesperadas intentando llamar a casa pero sin éxito no había cobertura en esa zona, la gasolina estaba a punto de terminar así que decidimos parar en una pequeña comunidad rural que encontramos para cargar gasolina y esperar a que mejorara el clima.
Días después nos reunimos en mi casa en la madrugada (como habíamos acordado) para salir de viaje, asi que partimos.
Al principio todo marchaba bien tomábamos turnos para manejar, parábamos en estaciones de servicio para comprar botanas, era demasiado agradable realmente me sentía bien, todo marchaba de acuerdo al plan…. no sabía que el viaje no terminaría de la misma forma
Nos estábamos acercando a nuestro destino, era una zona boscosa muy fría y había un densa neblina pero nuestro ánimo no decayó, así que seguimos jugando bromas y planeando nuestras actividades estando ya dentro del hotel, seguimos el camino de neblina por horas, al principio pensábamos que íbamos en la dirección correcto pero al paso del tiempo nuestras preocupaciones empezaron a aumentar, intentamos tranquilizar a las mujeres que iban con nosotros, estaban desesperadas intentando llamar a casa pero sin éxito no había cobertura en esa zona, la gasolina estaba a punto de terminar así que decidimos parar en una pequeña comunidad rural que encontramos para cargar gasolina y esperar a que mejorara el clima.
sábado, 13 de abril de 2013
Puertas...
Fui adoptado. Nunca conocí a mi verdadera madre, quizá una vez, pero era demasiado pequeño para recordarlo. A pesar de eso amé a mi familia adoptiva. Eran muy amables conmigo. Comía bien, dormía en una cálida y confortable casa, e incluso me dejaban acostarme hasta altas horas de la noche.
Déjame contarte brevemente sobre ellos: primero, tenemos a mi madre. Nunca la llamé «mamá» ni nada por el estilo; para mí era simplemente «Julia». No le molestaba que la llamara así, y hasta creo que tampoco se daba cuenta de ello. Fue una mujer muy amable, creo que fue quien recomendó mi adopción para empezar. A veces me colocaba a su lado frente a la televisión y acariciaba mi espalda con sus uñas. Era una de esas madres ‘hollywudences’.
Luego tenemos a papá. Su nombre era Ricardo, pero desde que llegué a casa nunca fui de su total agrado, así que comencé a decirle «Papá» en un desesperado intento por ganar su afecto. No funcionó. Supongo que no importaba cómo le llamara, nunca me amaría tanto como a su propio hijo. Una característica destacable que puedo contar de papá era su severidad. No temía golpear a sus hijos cuando hacían algo mal. Descubrí eso antes de que pudiera ir al baño correctamente. Y bueno…, ahora me comporto gracias a sus duros métodos.
Por último tenemos a mi hermana. Emilia era muy pequeña cuando fui adoptado, y ligeramente mayor a mí (aun así me gustaba pensar en ella como mi hermana pequeña). Nos llevábamos mejor de lo que cualquier otro par de hermanos podría. Siempre nos quedábamos hasta muy tarde platicando; ella haciendo gran parte de la plática, mientras yo sólo escuchaba porque la quería mucho. Era una gran casa la que teníamos, y a pesar de eso compartíamos habitación. Por mí estaba bien, amaba estar con ella y me sentía seguro a su lado.
… Pero todo cambió una horrible noche de miércoles.
jueves, 7 de febrero de 2013
El experimento ruso del sueño
Investigadores Rusos a finales de los 40´s mantuvieron a 5 personas despiertas por 15 días utilizando un estimulante basado en gas. Los tuvieron encerrados en un ambiente sellado para monitorear cuidadosamente el uso de oxígeno, de manera que el gas no los matase, debido a las altas concentraciones de gas. Esto fue antes de que existiera el circuito cerrado, por lo que tuvieron que usar micrófonos y ventanas con grosor de 5 pulgadas para observar a los sujetos.. El cuarto estaba lleno de libros, cobijas para dormir -pero ninguna cama-, agua corriente, baño y la suficiente cantidad de comida para que los 5 sobrevivieran por un mes.
Los sujetos de prueba eran prisioneros políticos y de guerra declarados enemigos del estado durante la Segunda Guerra Mundial.
Todo estuvo bien por los primeros 5 días; los sujetos rara vez se quejaban después de que (falsamente) se les había prometido su libertad si aceptaban tomar parte de la prueba y no dormir por 30 días. Sus conversaciones y actividades fueron monitoreadas y los científicos notaron que conforme pasaba el tiempo, ellos hablaban sobre incidentes traumáticos de su pasado.
Después de 5 días se empezaron a quejar de las circunstancias y eventos que los llevaron a donde estaban y empezaron a demostrar paranoia severa. Dejaron de hablar entre ellos, y comenzaron a murmurar de manera alterna en los micrófonos. De manera extraña, todos parecían creer que podían ganar la confianza de sus captores si traicionaban a sus camaradas. En un principio se creyó que esto era un efecto del gas.





