Debo decir que no pude continuar luego con mi vida, muy as mi pesar, después de esto estos fantasmas me persiguen hasta hoy, el poder del terror y la desesperación fue gigante, pudo vencer al olvido.
Alguna persona más sosegada podría soportarse a si misma luego de esto, la vida continuaría con una simple carga sobre sus hombros, pero ese no es el caso.
Además, puedo asegurar que no estoy loco, al menos no falto de razón, pues podrán ver mi tranquilidad al relatar estos hechos, seré lo más breve y conciso posible, así los hechos podrán ser bien interpretados, pero de todas maneras no callaré mis propios pensamientos y opiniones pues quiero que vean los sucesos a través de mis ojos y mi punto de vista. No quiero que me crean un loco y un aberrado que solo comete lo que un impulso le manda, yo no soy asi, utilizo mucho mi cerebro en su totalidad y el terror no me sorprende muy seguidamente.
Pero en este caso el terror me derribó y me destruyó, me ataco por la espalda con sus garras puramente construidas con la sangre que cayó en ellas, sangre de los hombres excitables y estúpidos, como fui yo en ese caso. De todas maneras logre librarme de esas garras y en ellas no yace ni una gota de mi sangre, aunque si de personas de mi entorno que fueron irracionalmente apegadas a mi ser en mis peores momentos, se que yo no hubiera hecho lo mismo en otro caso, no soy una persona muy compasiva y no lo seria de un día para otro, aunque disfruto ahora la compañía de otras personas que antes me irritaba, tal vez me apetece ahora por su falta.




