La Masacre del McDonald's de San Isidro fue un incidente ocurrido el miércoles 18 de julio de 1984, en un restaurante de la cadena McDonald's localizado en San Ysidro, San Diego, California, el tiroteo causó 22 muertos (incluyendo al perpetrador James Oliver Huberty) y causó lesiones a otras 19 personas.
James Oliver Huberty nació en Canton, Ohio el 11 de octubre de 1942. Cuando tenía tres años se enfermó de Poliomielitis y a pesar de que su recuperación fue progresiva, la enfermedad le causó dificultades permanentes para caminar. En la década de 50's su padre compró una granja en el Comunidad Holandesa de Pennsylvania, en Pennsylvania . La madre de Huberty se negó a vivir en esta comunidad y pronto abandonó a su familia para predicar dentro de la Convención Bautista del Sur. Su abandono dejó un profundo efecto en el joven James, quien se hizo huraño y retraído.
En 1962, Huberty fue matriculado en la universidad jesuita de la comunidad, donde estudió y obtuvo un grado en sociología. Más tarde recibió una licencia como embalsamador en el Instituto de Ciencias Funerarias de Pittsburgh en Pittsburgh, Pennsylvania. Durante su estancia en esta escuela conoció a su esposa Etna, con quien se casó en 1965 y tuvo dos hijas - Zelia y Cassandra. La familia Huberty se instaló en Massillon, Ohio, donde James trabajó como director funerario en la Casa Funeraria Don Williams. En 1971, la familia Huberty se vio obligada a trasladarse a Cantón, después de que su casa en Massillon fuera incendiada.
Mientras vivía en Cantón, Huberty encontró trabajo como soldador para
el Sindicato Metalúrgico Inc. Huberty y su esposa Etna tenían historial
de comportamiento violento. En una fiesta de cumpleaños de la hija de
un vecino, Etna instruyó a su hija Zelia a golpear a sus compañeros de
clase. En un altercado relacionado con la madre del niño, Etna amenazó a
la mujer con una pistola calibre 9 mm; y a pesar de que fue detenida,
la policía de Cantón no pudo confiscar el arma. Un tiempo después James
le disparó a su Pastor Alemán en la cabeza cuando un vecino se quejó de que el perro había dañado su automóvil.
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martes, 23 de junio de 2015
martes, 4 de febrero de 2014
Jeff The Killer v/s Slenderman- parte 5- Final
Él
se movía en el silencio, deslizándose sobre el suelo con los largos
brazos que sobresalían de su espalda. Lentamente, se fundió en las ramas
de un abeto grande y examinó un camping debajo de él. Los ecos de la
risa y el crepitar de un fuego mezclado con el aroma de malvaviscos y
repelente de insectos. Alguien gritó con enojo, algo acerca de un
mosquito. Slenderman se río.
Él se dejó caer más abajo en el tronco hasta que pudo distinguir algunos detalles más a través del humo tenue. Una gran carpa verde, el círculo de fuego, y una familia de cuatro sentados alrededor de él. Le dio un pequeño escalofrío de placer. Eran tan insignificantes, tan ignorantes, tan fuera de lugar.
Slenderman levantó la vista. A lo lejos, tal vez unos pocos cientos de metros de distancia, le pareció oír a alguien - o algo - moviéndose entre los árboles. Los seres humanos inferiores, por supuesto, no se daban cuenta. Él estaba preocupado,
seguro que quienquiera o lo que fuera no iba a venir aquí, a esta gente?
Los movimientos eran cada vez más cerca. Parecía humano, tal vez un adolescente. De repente, un destello de acero destelló en el claro. El padre, por supuesto - de repente levantó la vista, tal vez al ver el destello por el rabillo del ojo, pero para entonces ya era demasiado tarde.
El adolescente, corrió hacia el camping, aprovechando dos cuchillas largas y curvas. Con un grito, una mezcla de euforia, excitación y placer, él se abalanzó sobre el padre, enterrando una cuchilla en el pecho y otra en la cara.
Él se dejó caer más abajo en el tronco hasta que pudo distinguir algunos detalles más a través del humo tenue. Una gran carpa verde, el círculo de fuego, y una familia de cuatro sentados alrededor de él. Le dio un pequeño escalofrío de placer. Eran tan insignificantes, tan ignorantes, tan fuera de lugar.
Slenderman levantó la vista. A lo lejos, tal vez unos pocos cientos de metros de distancia, le pareció oír a alguien - o algo - moviéndose entre los árboles. Los seres humanos inferiores, por supuesto, no se daban cuenta. Él estaba preocupado,
seguro que quienquiera o lo que fuera no iba a venir aquí, a esta gente?
Los movimientos eran cada vez más cerca. Parecía humano, tal vez un adolescente. De repente, un destello de acero destelló en el claro. El padre, por supuesto - de repente levantó la vista, tal vez al ver el destello por el rabillo del ojo, pero para entonces ya era demasiado tarde.
El adolescente, corrió hacia el camping, aprovechando dos cuchillas largas y curvas. Con un grito, una mezcla de euforia, excitación y placer, él se abalanzó sobre el padre, enterrando una cuchilla en el pecho y otra en la cara.
Jeff The Killer VS Jane The Killer - parte 4
Jeff caminaba con sus sudadera por las oscuras calles de la ciudad,
llevaba su tipica ropa de siempre y como siempre llevaba su cuchillo en
sus bolsillos escondido. Eran ya mas de las 1 de la madrugada cuando
sintio que alguien lo seguia, volteo rapidamente, y no vio a nadie
detras. Siguio caminando y la sensacion de seguir estando perseguido
tambien persistia. Volteo otra vez, y otra vez nada. Por un momento
penso que podria ser un animal callejero. Acelero el paso. Su ira se
estaba desencadenando. Hace solo unas horas que habia cometido un
asesinato, pero aun tenia ganas de mas. Convencido de que estaba siendo
perseguido, Jeff se detuvo en seco y de dio la vuelta
-¡NO ME VENGAS A JODER, MIERDA! APARECETE, SI ERES TAN VALIENTE- grito a la calle vacia
Vio como nada cambiaba, hasta que una niña de mas o menos su edad, salio de entre los arbustos que estaban a un lado de la calle. Ignorandola, siguio su camino.
-¡APARECI! ¿POR QUE TE VAS? ¿ERES TAN COBARDE QUE HUYES, JEFF? -le grito la niña
Se detuvo y volteo. Jeff nunca a nadie le aguantaba que lo ofendiera, ni menos que una mujer lo hiciera, saco el cuchillo de su bolsillo y se dio media vuelta para pelear con la mujer que estaba al otro lado de la calle, parada, confiada de lo que estaba haciendo
-¿Como fue que me llamaste?- dijo amenazadoramente a la mujer
-Cobarde. -le contesto la chica- Al fin te encuentro, Jeff the Killer, me presento, me llamo Jane -le dijo burlonamente
¿Quien se supone que era esta niña para tratarlo asi? ¿Quien se creia? ¿Acaso queria morir? Jeff rio por lo bajo, era realmente estupido que una mujer le estuviese insinuando. Aunque hubiera sido quien fuese, Jeff nunca perdonaria a nadie. Le puso su cuchillo justo a la altura de la garganta y le hablo.
-Te arrepentiras de haberme insinuado- le dijo- si juegas con fuego, te quemas
-No me vengas con tus habladurias baratas, llevo mucho buscandote, te hare pagar, bastardo, pagaras por todo lo que has hecho.-le hablo Jane, muy confiada.
La ira de Jeff estaba ya por explotar, Jeff iba a clavarle el cuchillo que tenia contra la garganta de ella , pero fue muy lento, y Jane aprovecho para sacar su cuchillo que traia escondido. Sabia que esta seria la noche en que mataria a quien tanto mal habia causado. Le apunto con su cuchillo justo en la cara.
-¡NO ME VENGAS A JODER, MIERDA! APARECETE, SI ERES TAN VALIENTE- grito a la calle vacia
Vio como nada cambiaba, hasta que una niña de mas o menos su edad, salio de entre los arbustos que estaban a un lado de la calle. Ignorandola, siguio su camino.
-¡APARECI! ¿POR QUE TE VAS? ¿ERES TAN COBARDE QUE HUYES, JEFF? -le grito la niña
Se detuvo y volteo. Jeff nunca a nadie le aguantaba que lo ofendiera, ni menos que una mujer lo hiciera, saco el cuchillo de su bolsillo y se dio media vuelta para pelear con la mujer que estaba al otro lado de la calle, parada, confiada de lo que estaba haciendo
-¿Como fue que me llamaste?- dijo amenazadoramente a la mujer
-Cobarde. -le contesto la chica- Al fin te encuentro, Jeff the Killer, me presento, me llamo Jane -le dijo burlonamente
¿Quien se supone que era esta niña para tratarlo asi? ¿Quien se creia? ¿Acaso queria morir? Jeff rio por lo bajo, era realmente estupido que una mujer le estuviese insinuando. Aunque hubiera sido quien fuese, Jeff nunca perdonaria a nadie. Le puso su cuchillo justo a la altura de la garganta y le hablo.
-Te arrepentiras de haberme insinuado- le dijo- si juegas con fuego, te quemas
-No me vengas con tus habladurias baratas, llevo mucho buscandote, te hare pagar, bastardo, pagaras por todo lo que has hecho.-le hablo Jane, muy confiada.
La ira de Jeff estaba ya por explotar, Jeff iba a clavarle el cuchillo que tenia contra la garganta de ella , pero fue muy lento, y Jane aprovecho para sacar su cuchillo que traia escondido. Sabia que esta seria la noche en que mataria a quien tanto mal habia causado. Le apunto con su cuchillo justo en la cara.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Gotas de sangre
Todo comenzó a mediados de los años 60 en las afueras de Valencia en un
pueblo llamado La Eliana, este pueblo como tantos otros de la franja
mediterránea se dedicaba principalmente a la agricultura y más en
especial a los cítricos, era un pueblo pequeño en el que como máximo
habría unos quinientos habitantes y todos ellos se concentraban en las
pocas calles que rodeaban a la plaza del pueblo, todos salvo la familia
González que residían en las afueras del pueblo en una gran mansión que
antiguamente pertenecía a los Duques de Flores. Era una casa preciosa,
de altos techos e innumerables salones y habitaciones, todos ellos
decorados con gran gusto.
La mansión también constaba de unos espaciosos jardines en los que era
fácil perderse y todo ello rodeado por un muro por el que solo se podía
acceder mediante una gigantesca puerta de acero forjado.
Allí vivía la familia González cuyo cabeza de familia era Joaquín
González y se dedicaba por entero a sus negocios empresariales, su
esposa era la Sra. Patricia González una distinguida dama de la
aristocracia valenciana que además de ser una preciosidad era la madre
de cuatro lindas criaturas. Los pequeños de la casa iban desde los
cuatro meses que tenia José hasta los cinco años que tenia la mayor
Nancy, que era igual de bonita que su madre. Era lo que podríamos
resumir como una familia feliz.
La familia González tenia un servicio que estaba compuesto de una
niñera, dos cocineras y otras dos mujeres que se dedicaban a la limpieza
de la casa y las faenas del hogar, sin contar a los hombres que se
encargaban del cuidado del jsrdín y de los pequeños arreglos que pudiese
necesitar la casa por el paso del tiempo.
Mantenían una relación muy cordial con sus vecinos del pueblo pues en
las fiestas siempre hacían una fuerte aportación de dinero que
engrandecía los festejos.
En apariencia todo funcionaba de maravilla, dentro de pocos días
llegarían las fiestas de Navidad y la familia estaba realizando todos
los preparativos para que fuesen unas Navidades inolvidables.
Pasaron los días y por fin llegó la Navidad; toda la casa se llenó de
colorido y en el jardín adornaron el abeto que tenían con giraldas y
bolas de colores, los niños estaban encantados, todo eran risas y
diversión y muy pronto llegarían los Reyes Magos cargados de regalos
para ellos.
Llegó el día de Noche Vieja y los señores González se preparaban para
asistir a una fiesta que daban en el pueblo, en la que iría a tocar una
orquesta y habría baile hasta bien entrada la noche. Esa noche todo el
servicio tenía fiesta menos la niñera ya que ella se tenía que quedar a
cargo de los pequeños.
Una vez los señores González se hubieron marchado la joven niñera se
dispuso a dar de cenar a lo críos y acostarlos. Los más pequeños no
tardaron mucho en dormirse pero la preciosa Nancy y su hermana Sandra le
pidieron a la joven que les contara un cuento para poder dormir, esta
les contó un par de historias de su invención en las que aparecían
príncipes y princesas y las niñas no tardaron en caer rendidas en brazos
de Morfeo.
La muchacha ya algo agotada las arropó y con mucho sigilo salió de la habitación cerrando tras de sí la puerta.
Eran prácticamente las diez de la noche y se decidió a ir a comer algo a
la cocina, la gran mansión se encontraba en un silencio sepulcral,
tanto que a veces le recorría un pequeño escalofrío por el cuerpo.
Después de prepararse una ensalada y un pequeño bocadillo de jamón y
queso se dirigió al comedor donde escucharía un poco de música mientras
intentaba leer un poco.
Pasaron las horas y la chica se quedó dormida en el sofá. Sobresaltada
se despertó, pues estaba sonando de forma incesante el teléfono, -ring, ring...-
no paraba de sonar en ese momento ella no sabía exactamente donde se
encontraba tardó unos segundos en darse cuenta que estaba en la mansión
de los González.
Se levantó rápidamente del sofá y cogió el teléfono que se encontraba
sobre una mesilla cerca de la lámpara. Descolgó el auricular pero al
otro lado de la línea no se escuchaba a nadie; ella preguntó varias
veces "buenas noches casa de los González ¿hay alguien ahí?",
pero nadie contestó... transcurrido un tiempo colgó el teléfono y se
quedó mirándolo durante unos instantes, luego sin darle más importancia
se fue a recoger los platos y el vaso que había dejado junto al sofá
para llevarlos a la cocina, una vez allí los metió en la pila y cuando
se disponía a limpiarlos volvió a escuchar el timbre del teléfono -ring, ring...-
de nuevo salió corriendo hacia el comedor y sofocada cogió el teléfono.
Tampoco esta vez se escuchó nada al otro lado, la muchacha algo
preocupada preguntaba incesantemente -¿diga, diga?- pero nadie contestaba. Finalmente se volvió a cortar la comunicación.
martes, 6 de agosto de 2013
The Holder of the Anvil (El portador del Yunque)-53
En cualquier ciudad, en cualquier país del mundo, ve a cualquier institución de salud mental u hospital y dile a la operadora que deseas ver a The Holder of the Anvil. Un momento, una hora, un eón pasará mientras ves cada falla del mundo reflejada en sus ojos. Verás el final de las cosas, hijas arrancando tiras de carne de sus madres con ganchos de acero y hueso, padres arrancando los ojos de sus hijos, y sabrás que tú les has dado a ellos ese tormento. Su angustia será la tuya, y tu única opción es dejar a tus lágrimas unirse a las de ellos, pero no des señal de saber esto, o la operadora se retirará y toda esperanza se irá con ella.
Un eón, una hora, un momento pasará y la operadora bajará sus ojos en señal de derrota, y abrirá la puerta detrás de ella. Síguela con cuidado, es engañosa y te dejará en lugares oscuros donde tus gritos jamás se escucharán, y tus huesos no serán encontrados. Al final de este camino, cuando los cráneos de infantes crujan bajo tus pies, encontrarás a un joven hombre, encadenado a una plancha de hierro irregular.
Tu guía se girará y te ofrecerá un martillo en una mano y una cuchilla en la otra. Si tomas la cuchilla, abandonarás tu búsqueda y rogarás por un final rápido, pero no te será concedido. Debes tomar el martillo, y cuando lo hagas, estámpalo en la cabeza del joven, con toda tu fuerza. A pesar de que es inocente, no te permitas la misericordia, porque la misericordia te ha abandonado.
lunes, 8 de julio de 2013
The Holder of the Grail (El portador del grial)-49
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de
rehabilitación al que tengas acceso. Al llegar a la recepción, pregunta por aquel que se hace llamar “El Portador del Grial”. Tan pronto como tus palabras lleguen a sus oídos, el personal tendrá pronto una expresión plana en su rostro. Debes evitar su mirada, y preguntar de nuevo. Un objeto golpeará contra cabeza por detrás y todo se volverá negro.
Cuando despiertes, estarás en un cuarto oscuro. Un compás se encuentra sobre un pedestal en el centro, señalando las 4 direcciones por toda la eternidad.
Si vas al sur, encontrarás un pozo. Si te fijas en el interior del pozo, una horda de demonios emergerán y te comerán. Esto es mucho peor de lo que parece, ya que tu conciencia no se anula, y tendrás la experiencia de ser digerido en cincuenta lugares diferentes durante incontables milenios.
Si vas al este vagarás por la tierra de Nod para todos los tiempos. El viento podrá remover la carne de tus huesos, pero tu esqueleto no cesará de caminar.
martes, 30 de abril de 2013
La Mansion - Ramiro Yaben
Cuenta la leyenda, según los lugareños, que en la mansión de la colina, que está en lo más alto del pueblo y se halla un poco separada del mismo, reina un espíritu demoníaco.
Aparentemente, tras un violento y misterioso homicidio que ocurrió en la mansión, y del que aún no se tiene dato alguno del autor, el cuerpo de la víctima habría sido abandonado en el lecho de su muerte, provocando la ira de su espíritu que exigía el entierro del cuerpo. En la mansión vivía una sola persona, la señora Timons, viuda, de unos 60-70 años de edad, una mujer ermitaña a la cual no le gustaba salir (de hecho casi nunca lo hacía), quien se supone que es la persona asesinada; digo “se supone” porque ni siquiera se ha podido comprobar el cuerpo. El día del homicidio, un misterioso llamado, el cual no se ha podido rastrear, llegó al cuartel de Policía del pueblo, explicando tenebrosamente que la señora Timons había sido asesinada. Se enviaron a dos policías a investigar la mansión, pero volvieron despavoridos al cuartel diciendo que había ruidos muy raros en la casa y era realmente aterrador entrar para ver que había ocurrido, o que seguía ocurriendo dentro de esa casa. El caso se declaró cerrado, y al no haberse visto nunca más a la señora Timons, se dio por muerta.
Tras el extraño suceso, algunos grupos de niños y adolescentes curiosos inentaron adentrarse en la famosa mansión, a ver si podían encontrar algo secreto o algo anormal; vaya si lo hicieron. De las 24 personas que entraron en total, 17 desaparecieron, se encontraron 3 cadáveres en las afueras de la casa y 4 personas salieron con vida, completamente traumatizadas y con lesiones y trastornos psicológicos gravísimos. Luego de todo esto, nadie tenía intención de acercarse siquiera a unos cien metros de la casa.
sábado, 27 de abril de 2013
El cuadro
Debo decir que no pude continuar luego con mi vida, muy as mi pesar, después de esto estos fantasmas me persiguen hasta hoy, el poder del terror y la desesperación fue gigante, pudo vencer al olvido.
Alguna persona más sosegada podría soportarse a si misma luego de esto, la vida continuaría con una simple carga sobre sus hombros, pero ese no es el caso.
Además, puedo asegurar que no estoy loco, al menos no falto de razón, pues podrán ver mi tranquilidad al relatar estos hechos, seré lo más breve y conciso posible, así los hechos podrán ser bien interpretados, pero de todas maneras no callaré mis propios pensamientos y opiniones pues quiero que vean los sucesos a través de mis ojos y mi punto de vista. No quiero que me crean un loco y un aberrado que solo comete lo que un impulso le manda, yo no soy asi, utilizo mucho mi cerebro en su totalidad y el terror no me sorprende muy seguidamente.
Pero en este caso el terror me derribó y me destruyó, me ataco por la espalda con sus garras puramente construidas con la sangre que cayó en ellas, sangre de los hombres excitables y estúpidos, como fui yo en ese caso. De todas maneras logre librarme de esas garras y en ellas no yace ni una gota de mi sangre, aunque si de personas de mi entorno que fueron irracionalmente apegadas a mi ser en mis peores momentos, se que yo no hubiera hecho lo mismo en otro caso, no soy una persona muy compasiva y no lo seria de un día para otro, aunque disfruto ahora la compañía de otras personas que antes me irritaba, tal vez me apetece ahora por su falta.
jueves, 25 de abril de 2013
El martillo y los clavos
Nadia se levantaba todos los dias, puntual a las 8, para leer el periodico. La villa era tranquila y no pasaban muchas cosas por ahi. Pero Nadia ya llevaba algunos dias leyendo sobre extraños asesinatos rondando el lugarcito ese.
- ¡Hey Rob! Buenos días!
-¡Muy Buenos dias, vecina!
Robbie, o Rob para las amistades, era el vecino de enfrente, un tipo animoso y reservado.
- ¡Vas a tener que cuidarte del asesino, Nadia! – Le decia Rob entre sonrisas.
- Asi parece, jajaja…
Nadia entro y empezo a leer la noticia junto a una taza de café.
“Otras dos victimas han caido en las garras de ‘El Martillero’. Se tratan de una Madre y su Hija, las cuales fueron encontradas clavadas a sus camas en varias partes de su cuerpo. Se presume que las victimas murieron desangradas, no sin antes sufrir una agonica falla multiorganica, debido a las heridas producidas por los clavos…”
Nadia, horrorizada, cerro el periodico y se sento en el sofa.¿Como era posible que hubieran mentes tan perversas…?
sábado, 13 de abril de 2013
Puertas...
Fui adoptado. Nunca conocí a mi verdadera madre, quizá una vez, pero era demasiado pequeño para recordarlo. A pesar de eso amé a mi familia adoptiva. Eran muy amables conmigo. Comía bien, dormía en una cálida y confortable casa, e incluso me dejaban acostarme hasta altas horas de la noche.
Déjame contarte brevemente sobre ellos: primero, tenemos a mi madre. Nunca la llamé «mamá» ni nada por el estilo; para mí era simplemente «Julia». No le molestaba que la llamara así, y hasta creo que tampoco se daba cuenta de ello. Fue una mujer muy amable, creo que fue quien recomendó mi adopción para empezar. A veces me colocaba a su lado frente a la televisión y acariciaba mi espalda con sus uñas. Era una de esas madres ‘hollywudences’.
Luego tenemos a papá. Su nombre era Ricardo, pero desde que llegué a casa nunca fui de su total agrado, así que comencé a decirle «Papá» en un desesperado intento por ganar su afecto. No funcionó. Supongo que no importaba cómo le llamara, nunca me amaría tanto como a su propio hijo. Una característica destacable que puedo contar de papá era su severidad. No temía golpear a sus hijos cuando hacían algo mal. Descubrí eso antes de que pudiera ir al baño correctamente. Y bueno…, ahora me comporto gracias a sus duros métodos.
Por último tenemos a mi hermana. Emilia era muy pequeña cuando fui adoptado, y ligeramente mayor a mí (aun así me gustaba pensar en ella como mi hermana pequeña). Nos llevábamos mejor de lo que cualquier otro par de hermanos podría. Siempre nos quedábamos hasta muy tarde platicando; ella haciendo gran parte de la plática, mientras yo sólo escuchaba porque la quería mucho. Era una gran casa la que teníamos, y a pesar de eso compartíamos habitación. Por mí estaba bien, amaba estar con ella y me sentía seguro a su lado.
… Pero todo cambió una horrible noche de miércoles.
lunes, 8 de abril de 2013
El espectro asesino del colegio San Blas
Cuenta la leyenda que hace muchos años el conserje del colegio San Blas en una revisión rutinaria de las instalaciones de la escuela, encontró el cadáver de la señora de la limpieza tirado en el baño en un gran charco de sangre. Tenía la ropa llena de rasgaduras y heridas y le faltaban trozos en la cara como si hubieran sido arrancados a mordiscos.
Aterrado, llamó a la Policía y los policías se llevaron el cadáver, al parecer había muerto tras varias horas de crueles torturas.
Nunca se descubrió al culpable y la memoria de lo sucedido fue pasando de generación en generación de estudiantes, que contaban la historia entre burlas y sin darle la mayor importancia.
Actualmente se dice que, si te encierras a solas en el baño, puedes sentir como la mujer toca la puerta… Si cometes el error de abrirle, su espíritu atormentado entrará y te torturará del mismo modo que lo hicieron con ella.
Pedro y sus amigos siempre habían creído que la leyenda era una chorrada y se burlaban de uno de sus amigos que insistía en que él una vez estuvo solo en el baño y le tocaron la puerta.
Hasta que hace unos días se celebró en el colegio la fiesta de fin de curso…
lunes, 11 de febrero de 2013
El circo horror-show
Yo adoraba ir al circo, pero después de lo que me sucedió, aborrezco ir al circo y aún más a los payasos. Era un día corriente en mi ciudad. Mi hermana pequeña y yo habíamos escuchado de que un nuevo circo había llegado y que las primeras 3 funciones eran gratis, pero por supuesto, nadie iba a ir después de la primera función. Mis padres no querían que nosotros fuéramos ya que era un espectáculo en el cuál los niños eran los únicos que podían entrar. Eso nos parecía sospechoso a toda la ciudad, pero había algo hipnótico en ese circo que atraía a todos los niños.
La noche de la primera función, mi hermana y yo escapamos de casa para ir al circo, ese ha sido mi mayor error en toda mi vida, el cuál le costó la vida a mi pequeña hermana. El show empezó como cualquier otro, todos estábamos tan emocionados, en eso, apareció un carro miniatura, de esos que utilizan los payasos, ahí fue cuando las cosas se pusieron aterradoras. La música de fondo se empezó a distorsionar, las luces se apagaron de golpe, escuche varios gritos y de pronto se encendieron las luces en una tonalidad escarlata, me di cuenta que mi hermana ya no estaba a lado mío. Del coche bajaron 3 payasos con sonrisas diabólicas, los tres rieron al unísono. Todavía recuerdo esa risa, una risa ronca y hueca, como si se tratase de un de un león ahogándose. Los payasos corrieron hacia la primero fila y tomaron a cuantos niños pudieron, los metieron al cochecito y repitieron el proceso una y otra










