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martes, 16 de abril de 2013
La chaqueta de cuero
jueves, 4 de abril de 2013
Dame la mano
“Dame la mano”
Ambas estiran sus brazos desde sus camas para consolarse y protegerse la una a la otra, mientras se dan la mano su miedo parece desvanecerse por lo que finalmente a altas horas de la noche ambas se quedan dormidas.
domingo, 31 de marzo de 2013
El Penitente de Ovruch
Cuentan en Ovruch que existe un espectro, un fantasma que algunos han visto penando de madrugada, siempre alrededor de una iglesia, siempre en noches donde la soledad ha impregnado los alrededores del sitio en que se ha aparecido. Dicen que tiene dedos anormalmente largos, que viste de negro y que tiene un rostro que evidencia juventud pese a su monstruoso aspecto: cara aplanada, boca anormalmente alargada y amplia, un ojo más grande que el otro y el cráneo deforme, terminado en una puntuda protuberancia sobre la que cuelga su larga y despeinada cabellera rubia.
Todos los que lo han visto han relatado que caminaba y caminaba alrededor de la iglesia en que se aparecía, que a veces se detenía, se arrodillaba y lanzaba unos gritos escalofriantes pues tenía una voz carrasposa, grave; pero, sobre todo, empañada por una angustia que hacía pensar en los torturados del infierno y matizada por “un algo” indescriptible que denotaba un odio salvaje y abismal, difícil de encontrar incluso en la peor escoria criminal.
martes, 26 de marzo de 2013
La niña en la cabina
lunes, 25 de marzo de 2013
Un bebe en el abismo - accidente en el abismo
domingo, 24 de marzo de 2013
La enfermera fantasma - La planchada

Cuentan que cierto día, una chica llamada Eulalia entró a formar parte del personal de enfermería en el hospital. Era una chica de buena presencia, con cabellos rubios, ojos claros y facciones finas, con una actitud amable y educada aunque revestida por un ligero aire de seriedad.
Desde sus primeros días en la institución médica, Eulalia demostró gran profesionalismo y diligencia, mostrándose siempre solicita con el personal médico y con los pobres enfermos, hacia los cuales profesaba una dedicación que a veces iba más allá del mero deber. Por otra parte, Eulalia siempre estaba muy limpia y arreglada, con el uniforme blanco perfectamente planchado e impoluto, exento de la más mínima mancha o arruga.
Como era de esperarse, Eulalia se granjeó rápidamente el aprecio de los médicos, a la par que, gracias a su natural simpatía, logró verse libre de inspirar envidia en sus compañeras y compañeros de enfermería.
Por otra parte, la vida de Eulalia era realmente tranquila, sana y sencilla, ya que todo su tiempo se dividía entre las labores en el hospital y las atenciones hacia su pequeña pero estable y relativamente feliz familia, conformada por sus padres y sus dos hermanos menores, al menos en lo que respecta a su círculo más cercano. Por ello, los días habituales de Eulalia consistían en trabajar en el hospital, llegar a casa con una sonrisa, comer con todos, dormir un rato, despertar y pasar sus horas siguientes en tareas domésticas que compartía con su madre, en jugar con sus hermanos o en la lectura.
Sin embargo, un día todo cambió…
domingo, 17 de febrero de 2013
La foto de la novia
Dos serenos de una empresa de vigilancia de San Rafael, Mendoza, afirmaron haber fotografiado una extraña figura que estaba vestida de novia o quinceañera. El insólito hecho ocurrió mientras los hombres recorrían el campsanto alertados por el aullido de los perros.
“Acá no hay ningún truco ni cosa parecida, y no tenemos intenciones de figurar con esto. Las fotos son reales y fueron tomadas con mi celular estando mi compañero de trabajo a mi lado”, dijo Fabricio Costanzo, empleado en una empresa de vigilancia que tiene a su cargo la custodia y seguridad del cementerio central de nuestra ciudad, quien asegura que en la foto “aparece una novia o una quinceañera al lado de un mausoleo”.
miércoles, 13 de febrero de 2013
Unidas por siempre
Me había ido a celebrar los quince años de una amiga, mientras que mi hermana se quedó a dormir en la casa de una de sus amigas. La fiesta fue de lo mejor, ¡nos divertimos como nunca! Hasta que llegó el momento que tomé en exceso alcohol y quedé mal de la cabeza. Pregunté a mi amiga que si podía retirarme en consecuencia de mi malestar y me lo permitió sin problema.
Al llegar a mi casa noté que no estaban mis padres, no me pareció raro. Seguro tuvieron una reunión importante o salieron a alguna parte, de todos modos, eso no me preocupaba mucho.
Después de un rato de estar viendo tele, algo que había mostrado ser relajante para mí en estas situaciones, escucho abrir la puerta; era mi madre y mi padre. Se miraban angustiados, mi madre me abraza de inmediato y me parece escucharlos hablar; parecía importante, pero no entendía nada. Caí inconsciente luego de poco, seguramente por mi “borrachera”.








