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sábado, 20 de abril de 2013

Buscando la luz

Los ciegos siguen soñando con imágenes hasta por lo menos 3 años después de adquirir su ceguera. Luego de eso sueñan con sonidos, sabores, olores, etc… Sin embargo se cree que hay un momento en la vida de un ciego en la que se vuelve a soñar con imágenes por unos 3 meses, no son sueños agradables, si no pesadillas, pesadillas que salen no de las memorias de estos ciegos, si no de su imaginación. Y créanme, la imaginación de un ciego puede crear los peores monstruos. Se dice que suelen ver a un hombre que les ofrece Luz, visión, devolverles la vista. No suelen prestarle atención...a veces. En Buenos aires, hace unos 4 años un niño ciego de unos 11 años tuvo las pesadillas, se llamaba Manuel, le decían Manolito el cieguito. No despreciándolo, le decían así con cariño, porque todos en el barrio lo querían mucho, jugaba a la pelota con los chicos del barrio que le habían puesto a la pelota unas bolitas que hacían ruido y así manolito podía saber dónde se encontraba. En fin, era un chico normal. Una noche despertó gritando tanto, que hasta sus vecinos se acercaron a ver qué pasaba. El vivía con su abuela, sus padres habían muerto en el mismo accidente que lo había dejado ciego. Su abuela se acercó para ver que le sucedía, y él le contó que había soñado que estaba en una ruta, y veía acercarse una camioneta, la misma que había chocado a sus padres y había esparcido el ácido de batería que le había quemado los ojos… De la camioneta bajo su padre, con la mitad de la cabeza aplastada, claro, porque al chocarlos la camioneta había despedido al padre a 50 metros del auto. Luego bajo la madre, irreconocible, Cuando la camioneta los choco ella tenía puesto el cinturón, era la única que lo tenía puesto, sin embargo el cristal de su ventana exploto lanzando una lluvia de pequeños cuchillos hacia su cerebro. Pero estaba irreconocible porque el auto se había incendiado luego, una suerte que haya muerto antes. Lentamente fue bajando un niño del asiento trasero, era Manolito, chorreando un líquido incoloro desde donde antes estaban sus ojos, Manolito