En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución
mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a
la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of
Wealth”. El empleado alzará una ceja, como si estuviera confundido por
tu pedido. Pregunta una segunda vez, se encogerá de hombros y te llevará
por la calle, donde una opulenta mansión espera. Esta mansión no estaba
ahí cuando iniciaste tu búsqueda, pero es mejor que no te preocupes por
el origen de la mansión. Su dueño preferiría no ahuyentarte.
Dentro de la puerta principal estará una gran escalera en espiral
yendo hacia arriba a través del vestíbulo. Las paredes estarán cubiertas
por finas pinturas, y una gran estatua de mármol estará situada en un
pedestal por la base de las escaleras. Los rasgos misteriosos de la
estatua evocarán la imagen de una realmente horrible bestia, a la vez
alienígena y funesta. Admírala cuanto quieras; pero no la toques, a
menos que desees despertar a este hambriento monstruo.
Asciende la escalera. Mientras no toques nada, no estarás en peligro.
No entres en pánico. A la cima de las escaleras estará una pequeña y
humilde puerta de madera. Se abrirá para ti, siempre y cuando no tengas
miedo.


