En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de
salud mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Al
llegar a la recepción, pide amablemente, visitar a alguien que se hace
llamar The Holder of the Truth. El trabajador hará un
gesto ligeramente, luego volverá a lo que estaba haciendo. El no
responderá si le preguntas nuevamente, pero no te atrevas a preguntarle
por tercera vez, porque si lo haces, él te mostrará su verdadera forma, y
te despedazará en tiras de sangre en el acto.
Gira para marcharte. La puerta se ha desvanecido, pero hay una
trampilla en el piso, que antes no estaba ahí. Ábrela, preferiblemente
con algo largo, que te dé la oportunidad de escapar si hay algo
esperándote del otro lado. Si lo hay, corre, vete del asilo tan rápido
como puedas. Encuentra una ventana y salta, pues todas las puertas
estarán trancadas o se habrán desvanecido. Cuando logres salir por la
ventana, huye tan lejos como puedas, preferiblemente, cruza tanta agua
como te sea posible; esto no lo detendrá pero si lo retrasará. Y tu
necesitarás cada segundo para hacer las paces con tu dios.


