En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución
mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a
la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of
Wisdom”. El empleado reirá por lo bajo y serás guiado hacia un cuarto
vacío. El empleado te dará una llave y dirá que esperes un momento en el
cuarto hasta que oigas el ruido de una campana. Entonces tendrás que
asegurar la puerta; espera hasta una segunda campanada y quita el
seguro.
La puerta se abrirá por sí misma y revelará un largo pasillo, con
todos los colores que quizá o quizá no conozcas pintados en las paredes,
techo y piso. Sigue el pasillo hasta que oigas a una pequeña niña
cantando. Detente, cierra tus ojos y espera donde estás hasta que la
niña acabe su canción, incluso si crees que te llevará a la locura. Si
haces un movimiento, corre. Corre de vuelta a la puerta de donde
viniste, lo más rápido que puedas. Salta por la ventana en el cuarto
donde esperaste antes y quizá puedas vivir. Si no llegases a la ventana a
tiempo, serías arrastrado de vuelta al pasillo por algo que no es una
pequeña niña, tirado en temor hasta que el tiempo mismo acabe, por
siempre sintiendo el dolor de cada alma llevada a una tumba prematura.
Si no te mueves y la canción cesa, eres libre de dar la vuelta e irte
por siempre, o caminar más profundo en el pasillo, hasta que llegues a
una puerta con la figura de un humano. Ábrela con la misma llave que te
fue dada antes, camina dentro y ciérrala detrás de ti. En el centro del
cuarto verás un escritorio con una brillante candela y tras el
escritorio estará sentado un


