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miércoles, 13 de febrero de 2013

happy hardcore.mp3


Era una mañana de Marzo hace ya dos años, estaba con mis amigos como siempre, lo que haciamos todas las tardes al salir de clases era comernos unas Hamburgesas y despues nos ibamos cada quien para su casa o nos ibamos a visitar a una amiga que queda cerca de la parada de autobus.
Un dia que salimos temprano decidimos visitar a un amigo que tiene varias videoconsolas, entonces por el camino nos encontramos una caja de Cds nos preguntábamos que tenia adentro,decidimos agarrarla y llevarla a la casa de nuestro amigo.
-¿Qué coño de la madre traen ahora?. ¿Las piezas de la bomba?, ¡Porfin se decidieron a hacer el golpe de estado!! haha. Pasen adelante cabrones.
Ustedes dirán, ” wow, pero que hospitalidad tan buena! ” la verdad es un poco de nuestra culpa, Nos insultamos por cariño. decidimos intentar poner los cds por la pc pero parecia que todos eran vírgenes, a excepción de uno solo parecía ser un cd de música con un solo track que se llamaba ” Happy Hardcore.mp3 “, decidimos poner esta canción y resultó ser muy buena, era casi orgásmica,

Gloomy Sunday – La canción del suicidio


La canción Gloomy Sunday fue compuesta por el pianista y compositor húngaro Rezső Seress en 1933. Sin embargo, en la versión que llegó a publicarse ese mismo año, la letra original de Seress fue reemplazada por una letra del poeta (también húngaro) László Jávor. Fue esta la versión la que hizo nacer la leyenda con 17 suicidios en Hungría, más de 100 (el número es discutido) en Estados Unidos y unos cuantos en países como Inglaterra, Italia o Alemania.
La canción, romántica, melancólica y vinculada a la muerte, narra la historia de un amante que pierde a su gran amor y se plantea unirse a él en la muerte. La versión de Sam M. Lewis, era realmente intensa y poética, capaz de inspirar pensamientos suicidas en quien estuviese sumido en la depresión o tuviese una propensión innata al suicidio. No obstante la gran cantidad de muertes a las que se asoció es algo que despertó y aún despierta en muchos el asombro y la duda que continúan alimentando la leyenda de ésta canción que fue prohibida en emisoras estadounidenses y húngaras, que inspiró investigaciones parapsicológicas en Francia y que fue incluso prohibida por la BBC de Londrés.
.Suicidios y prohibición en Hungría
Antes de que la canción terminase prohibiéndose en Hungría, unos diecisiete casos de suicidio se habían dado: todos estaban vinculados a la canción.
Entre esos casos estuvo el de la ex novia de László Jávor. Dicen que Jávor  se había inspirado en ella para escribir la canción, pero seguramente nunca pensó que la chica acabaría quitándose la vida dejando una nota en la que se leía el título de su canción: ‹‹Szomorú vasárnap›› (“Triste domingo” en húngaro)…

The Holder of Song (El Portador de la Canción)-6


En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquella que se hace llamar “The Holder of Song”. Serás entonces guiado a una puerta solitaria que dirige hasta una larga y ventosa escalera. Rotará más alto que el tamaño del edificio; al final hay una puerta que abre paso a un corredor.
Una repentina ola de calor te envolverá al abrir la puerta. Procede bajando por el corredor; eventualmente sentirás mucho más frio. Entonces deberás permanecer perfectamente inmóvil y no hacer sonido alguno. Si oyes a un bebé llorando, voltéate y regresa. No te sobrevendrá ningún daño, pero el llanto del bebé te seguirá dondequiera que vayas. Si lo escuchas por el resto de tu vida, considérate afortunado; pues cuando se detenga, tu primogénito morirá.
Si no hay llanto y el calor regresa, procede hacia la puerta al final del corredor y ábrela. El cuarto delante estará bañado en luz verde. En el centro estará una anciana dando cuerda a una caja de música que no produce sonido. Ambas de sus piernas han sido cercenadas por las rodillas. Cuando le hables, debes verle a los ojos. Esconde una lanza confeccionada a partir de los huesos de sus piernas; desvía tu mirada, y te apuñalará con ella y te dejará, en una aparente interminable agonía, sangrando hasta morir. Sólo responderá a una pregunta “¿Cuál era la canción que ellos tocaban?”